viernes, 22 de enero de 2016

LA CESETANA CASA BLANDINIERES, 2ª PARTE.

El objetivo de esta segunda parte es dar a conocer las actividades empresariales no cerveceras de la Casa Blandinieres. Cómo los lectores ya saben la fabricación de cerveza, hielo y gaseosa corrieron parejas durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX y además, en algunos casos, la actividad destilera también supuso un importante capítulo de este tipo de empresas. Casa Blandinieres es un buen ejemplo del aprovechamiento de estas sinergias con la peculariadad, irrepetible en el sector, de la actividad farmacéutica.
Ignoramos el año y el sector en el que empezó la familia Blandinieres su andadura empresarial, pero su llegada a Tarragona, hacia 1888 estuvo determinada por la instalación de una fábrica de gaseosa en la calle La Unión. A continuación detallamos las distintas marcas que produjo o distribuyó.
Gaseosa y sifón: La producción de ambos formatos de agua carbonatada fue fundamental en la vida empresarial de Blandinieres. La fábrica se llamó en sus primeros años La Catalana. Muy apreciadas por su calidad por los ciudadanos tarraconenses, su producción se extenderá, más tarde, a Castellón y Vinaroz.
Botellas de las primeras décadas del siglo XX.
Sus sifones se merecerían un capítulo propio. Existen grabados al ácido, en relieve y serigrafiados, según la época. Desde 1968 fue obligatorio recubrirlos con algún  sistema de protección plástico para evitar explosiones.
Además pronto se produjeron bebidas carbónicas con sabor a fruta e incluso horchata. 
La llegada a la empresa de Pau Olivé Sanromà supone una ampliacion de las actividades no gaseoseras. Quizá para distinguir los distintos tipos de gaseosas impulsaron en 1924 la marca Fruitam que debió ser vida efímera.
Ese mismo año lanzarán el Vivert un vino espumoso producido en Tarragona que alcanzará gran renombre. Un artículo de La Esfera muestra la importancia de su bodega.
Posiblemente de sus bodegas salieron más caldos pues rastreando la red hemos encontrado esta interesante etiqueta.
La Casa Blandinieres impulsa un laboratorio farmacéutico que producirá una crema llamada Crema-tina y un dentífrico denominado Perboromentol.
En 1929 elaboran y distribuyen Orange-Crush, un refresco de origen norteamericano carbónico con sabor a naranja. Hemos de indicar que existieron diversos fabricantes de esta marca en toda España y que aún es un misterio si se trató de una sociedad nacional que actuó de manera independiente  de la matriz o si acaso fue algún tipo de franquicia. En el blog amigo de Sifonesantiguos apuestan por la primera hipótesis.
Agraz fue un granulado efervescente, por lo tanto y como los polvos de litines, se disolvía en agua. Se vendía en sobres, botes e incluso en latas metálicas. La fecha de su comercialización se sitúa en los años 40.
No fue el único producto granulado efervescente de la casa, años después desarrolló el Paolisan, acrónimo del propietario d. Pau Olivé Sanromà.
Durante la postguerra se puso de moda en Tarragona el "café espumante" o "suau" es un licor de café y gaseosa. La casa Blandinieres ofertaba la marca Zuavo. Este magnífico artículo recogido por Tarragona Antiga nos narra su peculiar historia y nombre.
De esta marca se conserva publicidad, publicadas en la página de facebook de Tarragona Antiga.
Jumate: esta bebida formó parte de la oferta de La Casera antes de terminar por consolidar su marca de referencia. Jordi Rovira i Soriano la incluye dentro de la distribución de Blandinieres. Ningún otro dato hemos encontrado al respecto.
Sinalco: Esta marca de refrescos con sabor a fruta tiene su origen en Alemania en 1902 y solo cinco años después aparece la primera publicidad en España Su primer representante fue Román Knörr, fabricante alavés de cerveza y gaseosa. La relación con Blandinieres con esta marca será tardía, a fines de los 50, cuando actúe como representante de la misma.
Sanitex: En los años 6o la gaseosa que produce Blandinieres toma el nombre de Sanitex. Esta marca era propiedad de Victor Dufó y tuvo varios fabricantes en diversos territorios, en el caso de Blandinieres conservó su exclusivo tapón. Sanitex utilizó la marca Fru-Fru para los sabores cola, naranja y limón.
Sandarú: De nuevo recurrimos a la cita de Jordi Rovira i Soriano. Esta marca estaba producida por la barcelonesa "D" y cuyo fundador era Santiago Daurella i Rull, posterior embotellador de Coca-Cola en España.
Diana: Los botellines de zumo de la marca Diana tenían origen valenciano. Eran producidos por Luis Diana y Cía en Carcaixent. Los orígenes de la empresa son de 1918, cuando se creó como almacén de cítricos, en 1951 la empresa cambia el nombre al de su principal socio, el requerense Luis Diana Gil y amplió su actividad con la producción de refrescos. Blandinieres será distribuidor de esta marca.
Pitel.lo: En este caso se trataba de un cava, aunque por aquellos años años se llamaba aún champagne. Se producía en Sant Sadurni d'Anoia y fue distribuida por Blandinieres. En Tarragona Antigua han colgado esta DKW con su publicidad.
Tónica Wilson: Respecto a esta marca, distribuida por Blandinieres entre los años 60 y 70 se trata de una licencia holandesa. Se produjo en España, aunque ignoro en que lugares.
Pepsi-Cola Llegó a España en 1955 (ABC 13.10.1955) y buscó distribuidores. Tenía fábricas en Madrid, Sevilla, Barcelona, Bilbao y más tarde se compró Zumos de Navarra de Tafalla y se creó la embotelladora de  Mallorca. No tenía fábrica en Castellón y Blandinieres se convirtió en su distribuidor.
Casa Blandinieres cerró en 1983, por aquel entonces la globalización ya estaba ganado la batalla a las empresas locales. La Casa Blandinieres ponía así fin a casi un siglo de historia. Su fábrica y la figura de su presidente desde 1924 hasta 1983, D. Pau Olivé Sanromà se merecen otra entrada y esta entrega el agradecimiento a las siguientes páginas, de las que proceden las fotografías reproducidas en esta entrada.

1 comentario:

  1. Muy buen trabajo, Javier. Además, un merecido estudio de investigación hacia una marca local que, como todas las demás, también merece su reconocimiento y dedicación por tu parte. Así, creo yo, es como rescatarlas del olvido donde hubieran podido venir a caer por la dichosa globalización; ésta, que une a tantísimos millones de personas, no resultará impersonal mientras haya profesores como tú indagando y publicando tan acertados estudios. Una vez más felicidades, y enhorabuena. Abrazos.

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