domingo, 4 de mayo de 2014

El Águila, de la Guerra Civil a 1975.

1.- La Guerra Civil:
Como ya vimos en un artículo anterior, un importante conflicto laboral afectó a El Águila en vísperas de la Guerra Civil. Al estallar la contienda  los empleados se hicieron con la gestión de la fábrica.  Las dificultades de abastecimiento de materias primas y envases fueron grandes y la producción se resintió. Se produjo el fusilamiento algunos de sus ejecutivos aunque estas muertes se debieron a causas políticas no relacionadas directamente con la actividad cervecera. Durante este periodo El Águila sufrió mayores problemas que Mahou o Damm, también intervenidas por los empleados.
Trabajadores de El Águila en la postguerra.
2.- La Autarquía.
El fin  de la Guerra Civil supondrá una vuelta al crecimiento de El Águila. La propiedad volvió a sus antiguos dueños. Alberto de Comenge es nombrado gerente y se empieza a reorganizar la empresa. Se mantiene la producción de hielo.  Dos anuncios de esos momentos nos informan de la recuperación de botellas tras la guerra y de la duplicación de acciones que se hubiesen estraviados durante la contienda.
ABC. 19/07/1939              y                ABC 30/11/1940
Tras la reparación de los silos y la zona de fermentación que habían resultados dañados, se procedió a construir un gran depósito subterráneo para abastecimiento de agua. También adquirió la mayoría del accionariado de la maltería Los Ángeles, para ello se recapitalizó la empresa con una ampliación de capital de 10 millones de pesetas en 1939 y una segunda de 25 millones en 1941. A pesar de las dificultades económicas del momento, la empresa consiguió capital, en parte gracias a sus buenas relaciones con la banca.
Recreación de El Águila.
En 1940 El Águila compró La Mezquita de Córdoba, al Banco Central. Esta compra rompía el equilibrio marcado entre los productores de cerveza y era señal de las buenas relaciones con el régimen en una época de fuerte intervencionismo estatal. La marca La Mezquita desapareció y no fue recuperada hasta el año 2002. En ese mismo año consiguieron la licencia para la fábrica de Valencia, cuya entrada en servicio se retraso hasta 1950.  De poco sirvieron las protestas de otras empresas del sector, El Águila había logrado romper el status quo gracias a sus buenas relaciones con el régimen.
Fábrica de El Águila en Valencia. Fuente soledos.blogspot.com
1941 fue un año catastrófico para la industria cervecera, los efectos de la II Guerra Mundial se unieron a una fuerte crisis interna y El Águila verá descender su producción un 87%. Hasta 1945 sólo se trabajaba 3 meses al año y hasta 1950 seis, a pesar de todo ello El Águila continuó repartiendo dividendos, a pesar de no ser rentable hasta 1947 y hacer frente a los gastos de las obras de la nueva fábrica en Valencia. 
El mercado cervecero fue hasta 1953 débil y además muy controlado por el estado. A partir de 1954 se produjo una  paulatina liberalización del sector y un crecimiento considerable de sus ventas.
Camión de El Águila.
Ignoramos en que momento se produjo la sustitución de botellas en relieve de El Águila. Tenemos al menos dos tipos. Las que parecen ser las primeras y que no portaban el águila como emblema y el tapón aún era de corcho, por lo que en algún momento de los años 20 debieron ser sustituidas por las muy abundantes botellas de relieve con el águila. La fecha más probable es 1927, pues entonces se registró el BOPI la nueva botella. También utilizó ampliamente la cervecera madrileña botellas de etiqueta.
De mi colección particular
3.- Alberto de Comenge
Alberto de Comenge era un farmaceútico que pertenecía al Ejército del Aire. fue nombrado presidente en en marzo de 1939, nada más entrar las tropas de Franco en Madrid y se mantuvo al frente de la empresa hasta 1984.  Entre las causas probables que facilitaron la llegada de Colenge al Águila, según Rodney Habbershaw, estaban que su mujer tenía acciones en la empresa o su amistad con Emilio Esteban-Infantes, jefe del Estado Mayor de Castilla, gracias a Colenge el General pudo escapar a Burgos en 1936.
Alberto de Comenge inaugurando la nueva planta de El Águila en Valencia
 en 1975.
Alberto de Colenge se movió muy bien en una época en que las industrias cerveceras estaban fuertemente reguladas por el estado, que fijaba cuotas de producción y asignaba las materias primas. Su relevancia social fue grande, siendo uno de los fundadores del leonismo en España, junto a Juan Abelló o Serrano Súñer.
En los años 50  El Águila consigue una participación mayoritaria en las tres embotelladoras de Coca-Cola en Madrid, Valencia y Sevilla. A pesar de las posibilidades que esto abría a la cervecera no se produjeron sinergias entre ambas. Esta participación se mantuvo hasta 1984, en que Heineken las venderá a otros accionistas minoritarios, incluidos los Colenge.

4.- El Desarrollismo.
La liberalización del sector que se fue produciendo a partir de los años 50 partía con una clara ventaja de El Águila respecto a sus competidores. Líder nacional con una fuerte implantación en el resto de España (quizá menor en Cataluña). Debió ser en esta etapa cuando se  sustituyó la tradicional botella de relieve por otra serigrafiada, que como bien sabemos los coleccionistas tuvieron distintas versiones.
Su nueva política de expansión se basó en la creación de tres nuevas fábricas que contarán con marcas propias: En 1958 se inauguró la factoría de Cartagena, que produjo la marca El Azor. En 1959 empezó a funcionar la factoría meridense de El Gavilán, y tras comprar La Huertana cerró la factoría valenciana y aprovechó su licencia para instalar una nueva una nueva fábrica en Alicante, que empezó a funcionar en 1961 y que tenía como marca El Neblí 
Además amplió su oferta, en 1959 lanzó la variedad Imperator, cerveza de alta graduación y que se unía a la Especial como oferta de más calidad. Se rumoreó que  el nombre se lo habían quitado a Mahou, que quería lanzar una variedad con el nombre de Imperial, que era la calle en la que se ubicaba una de sus fábricas. Imperator devino en la muy popular variedad El Águila Imperial.  El Águila era una cerveza a precio popular líder en toda España. 
Serigrafiadas de El Águila.
A prinicipios de los 60 entró en el accionariado el grupo mexicano Modelo y de ellos imitaron el modelo organizativo.  Cada fábrica era una unidad independiente, con una gran autonomía. Este modelo se mantuvo hasta 1984. Esta autonomía hacía que cada fábrica tuviera variaciones en el sabor de su producto, así la fábrica de Cartagena producía una cerveza más amarga y oscura para competir con Estrella de Levante y en Mérida El Gavilán era más suave de sabor, para competir con Cruzcampo. También aparecieron en 1960 los primeros conflictos colectivos.
Lucha Obrera. 01/11/1960
En 1960 el liderazgo de El Águila en Madrid era abosluto, controlaba el 60% del mercado y el 80% del barril. En 1962 El Águila lanza al mercado la botella de 1 litro. También los barriles de aluminio y el dispensador cornelius a fines de la década. 
ABC 24/06/1964

Continuó su política de expansión, por un lado construyó una nueva en Los Llanos (Albacete) en 1962 y ese mismo año renovó su fábrica de Córdoba.

http://albacete-fotos.blogspot.com

Su liderazgo en barril y litrona era incuestionable en estos años, pero a la larga le hará más débil al crecer más otros formatos. Hacia 1965 doblaba al segundo productor español de cerveza y sus acciones eran muy rentables, con dividendos de hasta el 15% anual. Su plantilla era de 4.500 empleados con unas condiciones laborales excelentes en aquella época.

A mediados de los 60 El Águila también produjo y distribuyó Carlsberg en España. Pero la estrella de El Águila empezó a declinar en 1968. Ese año concluyó la expansión territorial de El Águila con la apertura de las fábricas de San Sebastián de los Reyes y Zaragoza y también se inició la integración empresarial de sus ocho fábricas, lo que supondrá la progresiva desaparición de las enseñas locales y se lanzó el primer paquete de botellines no retornables. En 1969 El Águila es la primera cervecera española en envasar cerveza en lata, en concreto 10.000 latas que fueron puestos a la venta en el estadio del Atlético de Madrid en un partido de la Copa de Ferias.
En los 70 la banca empieza a preocuparse por la rentabilidad de la compañía y empezará a pedir cambios en su línea. Colenge se mantiene firme y al final Manuel Fraga es nombrado Director General en 1970, cargo en el que permaneció poco tiempo, pero que coincidió con el lanzamiento de El Águila Dorada en 1971, era una variedad presentada con una botella y una etiqueta verde, con un sabor menos amargo pero con más cuerpo que la anterior.
Cartel  de El Águila Dorada (Orihuela)
Hacia los 70 se aprecia una pérdida de mercado de El Águila. la empresa tenía sus conocidas fábricas de Madrid (2), Zaragoza, Córdoba, Valencia, Alicante, y participaba en El Azor y El Gavilán.  Pero El Águila había pagado un alto precio por su crecimiento y su liderazgo empezó a decaer.
En estos años la competencia aumenta y se inicia una guerra de precios con  Henninger y Unión Cervecera, lo que desgastó su imagen de marca. En Madrid Mahou iba desplazando poco a poco a El Águila de su tradicional liderazgo.
En 1975 se inaugura la nueva fábrica de El Águila en Valencia, cuyo volumen de producción era altísimo y esto supuso un aumento de la deuda de la casa.  El liderazgo no evitaba que se perdiera cuota, si en 1953 controlaba el 23.5% del sector, en 1962 alcanzaba (con El Azor, El Gavilán y El Neblí) casi el 29% del mercado. Sin embargo en 1971 la cuota había descendido al 23%. Se perdía mercado y los gastos de personal y financieros aumentaron. Desde 1976 la compañía dejó de dar beneficios o cuando los logró fueron escasos. El valor de  las acciones se resintió. El Águila empezaba a tener serios problemas para mantenerse en el mercado. Pero este episodio queda para una próxima entrada.
Mediterráneo. 01/06/1975

1 comentario:

  1. Javier, cada vez que me doy un paseo por tu Blog... me llevo una grata sorpresa. Y es motivo para una nueva felicitación que mereces. Me he tomado la libertad de comunicar tu enlace, en el Facebook MADRID EN BLANCO Y NEGRO; he insertado en su muro la felicitación que publicas de EL ÁGUILA, año 1968. Total, cincuenta años no son nada. Y otro abrazo que te envío.

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