domingo, 22 de mayo de 2016

EL HIDROMIEL, UN ANTECEDENTE DE LA CERVEZA.

El hidromiel es una bebida procedente de la fermentación de miel mezclada con agua, cuyo origen se remonta a los orígenes de la agricultura, y su consumo ha sido habitual en diversas culturas  a lo largo del tiempo.
Hidromiel Walkiria, de Alaquàs (Valencia)
Se considera un antecedente de la cerveza y está presente en diversos yacimientos arqueológicos desde el Neolítico. En el 7000 A.C. ya se documenta su existencia en China.

Recolección de Miel en Bicorp (Valencia)
Hacia el 3500 a. de C. se producía en Egipto, en tinajas de  barro, además los sacerdotes egipcios utilizaron además la miel en la elaboración de medicamentos. Un poco más tarde aparece la primera presencia probable en la Península Ibérica, en concreto en el yacimiento neolítico del Dolmen de Azután.  Hacia fines del II milenio A.C. también se documenta en fuentes de La India antigua.
Estuvo presente en la cultura del Cobre en La Península Ibérica, con citas en yacimientos  de Almenara de Adaja (Valladolid),Valles de las Higueras (Toledo) y durante el Bronce en A Forxa (Orense). En esa época existen referencias en Dinamarca y Reino Unido. Durante el Hierro existen numerosos yacimentos alemanes que evidencian su consumo.
Caldero para el consumo de hidromiel, época del hierro.
En los escritos griegos el hidromiel era la bebida favorita de los argonautas. Roma también disfrutará de esta bebida y el escritor Columela, en Res Rustica (II A.C.) indicaba: 
 "Se toma agua de lluvia conservada
durante varios años, y se mezcla un
sextario, (medio litro aproximadamente)
de agua, con una libra de miel. Para
conseguir un hidromiel más suave, se
mezcla un sextario de agua con nueve
onzas de miel, (250 gramos), se deja al
sol durante 40 días y después se pone
en una tabla sobre humo. Si no se dispone
de agua de lluvia hay que hervir
agua de la fuente".
Bebidas similares se consumieron por los mayas, en África o Lejano Oriente.
Un poeta britón llamado Aneirin recogió el consumo de hidromiel por parte de los pueblos del norte de Europa en el siglo VI, su consumo entre los pueblos que genéricamente llamamos viquingos fue importante durante la edad media.
Esta bebida había caído en el olvido y gracias a Juego de Tronos ha vuelto a llamar la atención de los productores.

Ya hace unos años que en Xalò (Alicante) Raimundo Escoda inició una producción artesanal. También en Castellón se produce con la marca La Vikinga. Otro productor  es Naturval Apícola de Monserrat con la marca Odín y finalmente La Valkiria de Alacúas.
Esta última es la que hemos tenido el gusto de probar, se trata de un hidromiel de bajo contenido alcohólico, apenas 5 grados. La espuma es escasa y se disipa en seguida, el aroma es meloso y la burbuja gruesa. El sabor recuerda a un lambrusco y sólo al acabar se aprecia el sabor a miel. Para los que quieran experimentar os dejo un enlace con una receta actual de hidromiel.
Existen distintos enlaces con información sobre el hidromiel, para elaborar la siguiente entrada he seguido básicamente la información recogida por Miguel Ángel Breznes Escrivano, Iván García Vázquez y Raúl Martín Vela en "Hidromiel en contextos de la Angüedad" y que está diponible en academia.edu

miércoles, 18 de mayo de 2016

LA COLONIA MAHOU. UN BARRIO DESAPARECIDO.

La política social de la empresa Mahou llevó a la cervecera madrileña a avalar a una cooperativa de trabajadores que en 1923  levantó este desaparecido barrio.
Gracias al blog llamado Historias Matritenses hemos podido conocer un buen número de fotos y datos sobre esta colonia. Os paso el enlace para que podáis disfrutar de su lectura.

sábado, 9 de abril de 2016

LA FAMILIA ASENJO, FABRICANTES DE GASEOSA EN LERMA.

Entre los miles de fabricantes de gaseosa que se extendieron por toda España durante el siglo XIX y la mayor parte del XX hoy vamos a rescatar la historia de la familia Asenjo, asentada en Lerma a principios del siglo XX y que un siglo más tarde mantienen una importante actividad comercial en la Villa Ducal.
Lerma a fines del siglo XIX.
Los orígenes de esta empresa familiar datan fines del siglo XIX, cuando llegó Víctor Asenjo a la Ribera del Arlanza procedente de Monasterio de Rodilla. Primero se asentó en Villalmanzo, donde en 1883 encontramos a Víctor Asenjo Pérez como secretario de este ayuntamiento y posteriormente se trasladó a Lerma donde en  1897 ya aparece  como propietario de una ferretería y poco después,  compró parte del antiguo palacio Ducal en el que asentó sus negocios.
En el inicio del siglo Lerma cuenta con 2.500 habitantes, es un núcleo rural y de servicios que abastece a la comarca circundante y su industria es escasa. Se ubicaban en ella tres fábricas de aguardientes y licores, 2 alfarerías, 2 fábricas de chocolates, una fábrica de electricidad, 3 molinos y una imprenta.
También  dos fabricantes de gaseosa, según El Anuario Riera de 1897:  Valeriano Domínguez y Tomás Santos (activos al menos entre 1897 y 1911, aunque no aparecen documentados en todos los anuarios de este periodo).
Anuario Riera 1903.
En el Anuario de 1903 aparecen reflejadas las distintas actividades comerciales de Asenjo Pérez e Hijo (Víctor): ferretería, droguería, almacén de camas,  vidrio y loza, vendedores de tejidos y representantes de fósforos, todos estos negocios ubicados en el antiguo palacio, Plaza Mayor 15.
Los orígenes de la fábrica de sifones debe datar de fines de la década de 1910. En Quintanilla de la Mata se conserva un sifón con la leyenda "Fábrica de bebidas gaseosas Asenjo Lerma", es de fabricación británica, grabada al ácido. Según Francisco Hernández Duque, autor del libro "La fabricación de gaseosa y sifón en Navarra" este tipo de sifón se utilizó hasta 1920, época en que fueron sustituidos por de chorro de arena.
Sifón de Asenjo.
La primera referencia escrita de que dispongo procede  del Anuario Industrial y Artístico de España de 1932. En ese año Lerma tenía 2.499 habitantes y contaba las abacerías de Jesús Asenjo y Pablo Asenjo, el primero también regentaba una droguería y ferretería, la fábrica de gaseosas, un almacén de hierros, era cosechero de vinos, transportista  y propietario de un almacén de lana, en esa publicación aparecen los hermanos Villa como propietarios de otra fábrica de gaseosa.
Botella para gaseosa de bola de Asenjo.

También se usaron las botellas de bola. Este sistema había nacido en Inglaterra en 1872, inventado por Hiram Codd. Tenía como ventaja que la botella de gaseosa se sellaba en el mismo instante en que se rellenaba. Su uso fue de uso común en casi toda España (excepto en Levante) hasta los años 40, cuando se extendió en la gaseosa el uso del tapón corona. Este tipo de botella pesaba unos 800 gramos y debían ser lavadas boca abajo, mediante un chorro de agua a presión. Eran menos higiénicas, por lo que acabaron siendo prohibidas por el B.O.E. el 22 de marzo de 1955.
D. Jesús Asenjo, que amablemente departió con nosotros en agosto de 2015, recordaba como en su infancia unas mujeres lavaban las botellas en el patio del antiguo palacio del Duque de Lerma, se utilizaban cepillos y calderos de agua. También  como muchas de aquellos envases después de cesar la producción de gaseosa, acabaron rotas para extraer la canica del interior y finalmente que llegaron a utilizar botellas con tapón corona.
Feria en Lerma, en este palacio estaban los locales de Asenjo.
La producción de gaseosa se paró en 1941 por la falta de suministro de azúcar, pero continuó la de sifón hasta 1960 e incluso algunos años más tarde.  La distribución se realizaba mediante carros por la comarca. 
Distribuidor de gaseosas por León: fuente http://etnoleon.blogspot.com.es

La familia Asenjo continuó su actitividad comercial en el mundo de la ferretería, llegando a tener clientes hasta en Bilbao, que acudían a Lerma en busca de suministros tan particulares como las herraduras. En la actualidad, y después de más de un siglo de vida empresarial, Asenjo sigue siendo uno de los apellidos que identifica al comercio lermeño.